"de allí salia un olor de sangre, de esperma, de orina y de vómito que casi me hizo recular de terror" Historia del ojo.
Hambrientos son lo olores del deseo, mientras la fragilidad de un cuerpo pide la fuerza del otro. No hay límite entre sentimientos y placer, cada fluido corporal emana con fuerza atrapando a su victima, vulnerable se deja seducir abandonándose a la codicia de la carne.
Alicia Mena Sellés

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