"Debo advertir que nada semejante volvió a ocurrir después entrenosotros, con una sola excepción: jamás volvimos a hablar de huevos,pero si por azar veíamos uno o varios huevos, no podíamos mirarnossin sonrojarnos, con una interrogación muda y turbia en los ojos" Historia del Ojo.
Pau Sanz i Vila.

0 comentarios:
Publicar un comentario